NAZARETH CASTELLANOS, NEUROCIENTÍFICA: “LEER HACE QUE EL CEREBRO SEA MUCHO MÁS FLEXIBLE, FAVORECE LA INTELIGENCIA Y “SOBRE TODO NOS AYUDA A APRENDER”

October 23, 2026

La neurocientífica destaca además su papel en el aprendizaje y en la capacidad de encontrar palabras para comprender mejor lo que sentimos.

Abrir un libro puede parecer una actividad sencilla, pero leer obliga al cerebro a coordinar numerosas funciones al mismo tiempo. La neurocientífica Nazareth Castellanos pone el foco en todo lo que ocurre mientras interpretamos palabras, seguimos una historia o encontramos una frase capaz de describir exactamente cómo nos sentimos.

“Leer hace que el cerebro sea mucho más flexible, favorece la inteligencia y, sobre todo, nos ayuda a aprender”, explica Castellanos, coautora junto al filólogo Antonio Basanta de Un regalo de los dioses. La especialista destaca que la lectura no solo permite adquirir conocimientos, sino que también ejercita capacidades como la atención, la comprensión y la identificación de las propias emociones.

Aprender a leer ya supone un importante trabajo cerebral. Según explica Castellanos, el cerebro tiene que relacionar símbolos escritos con sonidos, palabras y conceptos que poseen un significado, conectando para ello áreas con funciones diferentes. Esa coordinación contribuye, según la neurocientífica, a desarrollar una mayor flexibilidad cerebral.

La lectura también puede ayudar a poner nombre a aquello que sentimos. Castellanos señala que muchas veces resulta difícil encontrar la palabra precisa para explicar un estado emocional y, sin embargo, una frase encontrada en un libro puede funcionar como una especie de espejo que permite reconocer y ordenar lo que está ocurriendo por dentro. “De repente estamos leyendo una frase y parece que está escrita para ti”, explica.

Otro de los aspectos que destaca es la capacidad de los libros para entrenar una atención sostenida, algo especialmente relevante en un contexto lleno de estímulos y cambios constantes de foco. Permanecer durante un tiempo siguiendo una historia obliga a mantener la concentración sobre una misma tarea.

Para Castellanos, ese esfuerzo no está reñido con el placer de leer. Mientras una persona queda atrapada por una novela o un ensayo, también está practicando la capacidad de mantener la atención durante periodos prolongados y ejercitando mecanismos relacionados con el aprendizaje. La lectura se convierte así no solo en una forma de entretenimiento, sino también en una actividad que involucra de manera profunda al cerebro.

 

(Fuente: Vanitatis.elconfidencial.com)